Las gradas hoy est谩n vac铆as. El concreto luce desgastado y roto y el silencio domina un estadio que alguna vez recibi贸 a miles de aficionados de todo el mundo.
En 1986, el Estadio Neza 86 fue una de las sedes del Mundial de f煤tbol en M茅xico. Ah铆 se disputaron tres partidos de la Copa del Mundo: Escocia vs. Dinamarca, Uruguay vs. Dinamarca, y Uruguay vs. Escocia. D茅cadas despu茅s, el inmueble permanece fuera de operaci贸n para eventos masivos debido a problemas estructurales.
Pero para quienes vivieron aquella 茅poca, el estadio todav铆a conserva algo muy importante: la memoria.
鈥淟as porras, las banderas, todo era un espect谩culo muy bonito. Un espect谩culo que te acuerdas si lo revives y dices 鈥楢y, caracoles, pues ahora ya no funciona el estadio鈥欌, recuerda mientras observa las tribunas vac铆as V铆ctor Manuel Garc铆a, habitante de Neza y quien sol铆a asistir al estadio.
V铆ctor fue uno de los miles de aficionados que asistieron al Mundial 1986. A煤n conserva boletos, fotograf铆as y monedas conmemorativas de aquel torneo.
鈥淎horramos bastante, nos privamos de muchas cosas porque yo no ganaba muy bien, siempre he sido obrero鈥, cuenta.
Con esfuerzo logr贸 comprar certificados para intercambiarlos por entradas para el Estadio Azteca, Ciudad Universitaria y el Neza 86. A algunos de los partidos de ese Mundial lo acompa帽贸 su hijo, entonces de apenas 8 a帽os, vestido de 鈥淧ique鈥, la mascota oficial del Mundial 1986.
鈥淎 m铆 me toc贸 estar all谩 en aquella zona, mira, donde termina la sombra y empieza el sol. Ah铆 estuve yo sentado鈥, recuerda V铆ctor Manuel mientras se帽ala una de las tribunas.
M谩s all谩 de los partidos, lo que m谩s recuerda es el ambiente, fuera y dentro del estadio, que transformaba cada semana por completo a Nezahualc贸yotl, una ciudad relativamente joven, en 1963 y ubicada en el Estado de M茅xico (en la periferia del centro del pa铆s).
En la 茅poca del Mundial 1986, hace 40 a帽os, Neza todav铆a era un municipio marcado por carencias urbanas y calles sin pavimentar en varias zonas. Por eso, la llegada de miles de extranjeros y aficionados al f煤tbol result贸 impactante para muchos habitantes.
鈥淚mag铆nese ver a una gente extranjera aqu铆 en Neza, a todos nos sorprend铆a鈥, recuerda Bernardo, trabajador del estadio desde hace m谩s de dos d茅cadas.
El actual alcalde de Nezahualc贸yotl, Adolfo Cerqueda Rebollo, tambi茅n guarda recuerdos de esos d铆as.
鈥淓s un recuerdo que tengo todav铆a muy tatuado en el pensamiento, ver a toda la gente. Los extranjeros que sal铆an pintados del rostro, las banderas, la cantidad de personas que caminaba por aqu铆 afuera, y toda la gente divertid铆sima, la gente conviviendo, platicando鈥, relata.
鈥淎h铆 estuvimos conviviendo con los daneses y los escoceses cuando jugaron鈥, recuerda V铆ctor Manuel. La convivencia termin贸 convirti茅ndose en una de las an茅cdotas m谩s especiales de su vida: subir al autob煤s de la selecci贸n de Dinamarca.
鈥淭rajeron un cami贸n y como yo hab铆a estado all谩 afuera con ellos tomando y cotorreando y todo esto, uno de ellos me abraz贸, yo le segu铆 la corriente y ya se empezaron a subir al cami贸n. Yo tambi茅n que me subo, no me dijeron 鈥榮煤bete鈥, yo bien confianzudo鈥, cuenta entre risas.
Adentro del autob煤s, dice, pod铆a ver que la gente sal铆a a las calles a saludarlos. 鈥淢e dieron una banderita de Dinamarca. Desde el cami贸n saludando yo hasta me sent铆a casi jugador鈥, se帽ala V铆ctor.
Bernardo tambi茅n recuerda perseguir el cami贸n dan茅s cuando ten铆a apenas 14 a帽os.
鈥淐on mis amigos nos vinimos corriendo atr谩s del autob煤s de Dinamarca. Estaba lloviendo, era un d铆a en la tarde. Y aqu铆 estuvimos hasta que acab贸 el partido, (entonces) nos regresamos igual atr谩s del autob煤s hasta llegar a la calle donde viv铆amos鈥, cuenta.
Sonia Madrigal, fot贸grafa originaria de Neza, ha construido memorias del lugar que habita a lo largo de su carrera art铆stica. Entre ellas, est谩 el Mundial 1986 en su ciudad natal.
Recientemente, Sonia y Tonatiuh Cabello, tambi茅n fot贸grafo originario de Neza, inauguraron la exposici贸n 鈥溾 en la , un proyecto del que ambos son fundadores y que opera como un espacio para trabajos art铆sticos de la periferia del centro de M茅xico, una zona que suele ser econ贸mica y socialmente m谩s desfavorecida por estar alejada de la infraestructura de la Ciudad de M茅xico, la capital.
Para la exposici贸n, lograron recopilar testimonios, fotograf铆as, material period铆stico de la 茅poca, memorabilia y otras piezas art铆sticas alrededor de Neza en el Mundial 1986.
鈥淐asi siempre las historias las conoc铆amos por relatos, por rumores, por mitos, por leyendas urbanas. Nos dimos a la tarea de empezarle a preguntar a los allegados c贸mo hab铆an vivido este evento. Nos enfocamos en el relato familiar鈥, cuenta Tonatiuh sobre el proceso para construir la exposici贸n, que tard贸 cerca de dos a帽os en materializarse.
Uno de los testimonios que ayud贸 a la construcci贸n de esta exposici贸n fue el de la familia de Sonia. La memoria de su relato familiar se basa, parad贸jicamente, en recuerdos, desde su significado como regalos, como souvenirs.
Sonia ten铆a 6 a帽os cuando se llev贸 a cabo el Mundial 1986, as铆 que quienes vivieron de cerca la experiencia fueron sus t铆as y su abuelita.
Su abuelita, cuenta Sonia, fue al Mercado de Sonora 鈥攗bicado en el centro de la capital鈥 a comprar platos y jarros peque帽os de barro para regalarlos como recuerdos a los jugadores de las selecciones que iban a jugar en Neza. La mam谩 de Sonia era la que ten铆a bonita letra, as铆 que escribi贸 en los platos y jarros de barro 鈥淣eza 86鈥.
Una de sus t铆as se llama Elizabeth Loyola y as铆 narra su vivencia de ese d铆a:
鈥淢i mam谩 fue al Mercado de Sonora por platitos y jarritos de barro, y mi hermana (la mam谩 de Sonia) les escribi贸 鈥楴eza 86鈥. El d铆a del partido nos mandaron a regal谩rselos a las personas de los autobuses que pasaron por la 4a. avenida rumbo al estadio. Recuerdo que ven铆an muchos chavos rubios, nosotras les acerc谩bamos los platitos por la ventana y emocionados se estiraban para alcanzarlos. Uno de ellos me regalo su gorra roja, era de Dinamarca鈥, selecci贸n que gan贸 sus dos partidos mundialistas en el Estadio Neza.
A diferencia de Sonia, Tonatiuh era m谩s peque帽o en el Mundial 1986. Ten铆a apenas un a帽o de nacido y su mam谩 se encargaba de sus cuidados. Si bien Tonatiuh y su familia siempre han vivido en Neza, no se encuentran tan cerca del estadio como la familia de Sonia, as铆 que la experiencia mundialista no fue tan cercana para ellos (al menos no para 茅l ni para su mam谩).
Sin embargo, recuerda otros efectos 鈥渃olaterales鈥 que se desprendieron del Mundial ese a帽o. Por ejemplo, su pap谩 trabaj贸 en Guadalajara como gu铆a tur铆stico con la selecci贸n de Brasil, con lo que obtuvo boletos gratis para la final en el entonces Estadio Azteca.
鈥溍塴 ten铆a relatos de la selecci贸n de Brasil y hasta tengo ah铆 una playera que le regal贸 la selecci贸n brasile帽a. Me platica que los brasile帽os confiaban mucho en su selecci贸n y sab铆an que iban a llegar a la final, por lo que le regalaron boletos a mi pap谩 para ir a la final de f煤tbol鈥, cuenta Tonatiuh.
Pero la selecci贸n de Brasil se qued贸 en cuartos de final de ese Mundial tras perder contra Francia en penales. A la final lleg贸 la Argentina de Diego Armando Maradona, jugador que no era del agrado de su padre, por lo cual decidi贸 vender los boletos que ten铆a. De aqu铆 se desprende otro efecto colateral: el econ贸mico.
鈥(La Copa del Mundo) signific贸 una entrada econ贸mica bastante amplia para los habitantes de ciudad Neza. Mi pap谩 me platica que gracias al Mundial logr贸 pagar la casa en la que vivimos鈥, menciona.
No obstante, tanto Sonia como Tonatiuh coinciden que estos beneficios econ贸micos fueron solo para una parte de los habitantes. Para otros no hubo ganancias ni mejora en la infraestructura del agua o vial. Actualmente, el acceso a calles pavimentadas ya no es un problema, , pero cerca del 50 % de la poblaci贸n de Neza (ciudad con m谩s de 1 mill贸n de habitantes) vive en situaci贸n de pobreza.
Por esta raz贸n, dice Sonia, la exposici贸n 鈥淎rchivo Neza: Mundial 86鈥 鈥攄isponible hasta finales de a帽o en galer铆a Mal de Ojo鈥 va m谩s all谩 del estadio: abarca testimonios y fotograf铆as de los habitantes; fotograf铆as, tanto de vecinos como de fot贸grafos, del aspecto de la ciudad y de la vida cotidiana en esos a帽os; objetos de colecci贸n del Mundial 1986; e incluso cr铆ticas respecto a la situaci贸n social y pol铆tica de Neza (como las propuestas de cada gobierno local para rehabilitar el estadio pese a sus problemas estructurales).
鈥淓s no caer en una cuesti贸n rom谩ntica, ni tampoco en un extremo o el otro, sino que los matices nos interesaba ah铆 mostrarlos. Es mucho sobre la memoria, mucho sobre el fuimos sede (mundialista en Neza). Pero tambi茅n con nuestra exposici贸n queremos provocar un poquito m谩s all谩 de toda esta nube y atm贸sfera futbolera鈥, a帽ade Sonia.
Despu茅s del Mundial, el Estadio Neza 86 volvi贸 a llenarse durante los a帽os noventa y los primeros a帽os del siglo XXI como casa de dos equipos de la primera divisi贸n: Toros Neza (hoy extinto bajo ese nombre, fue uno de los equipos m谩s carism谩ticos en la historia del f煤tbol mexicano) y Atlante (equipo de tradici贸n en el centro del pa铆s que jug贸 una temporada ah铆 a inicios de la d茅cada del 2000).
鈥淓l equipo de Toros Neza era especial. No era un equipo ordinario o normal鈥, dice V铆ctor. Los jugadores sol铆an pintarse el pelo de colores o usar m谩scaras en Halloween. El estilo irreverente del equipo termin贸 convirti茅ndose tambi茅n en parte de la identidad del municipio.
鈥淭odos andaban igual, (los habitantes) se pintaban el pelo, se compraban sus camisas, tra铆an sus m谩scaras, lo que hac铆a el equipo tambi茅n la gente de afuera lo hac铆a鈥, recuerda Bernardo. 鈥淐omo eran ellos, as铆 era la gente en Neza, se atrev铆an a todo y no les importaba鈥, agrega.
Los d铆as de partido transformaban por completo las calles alrededor del estadio.
鈥淐uando hab铆a partidos, hasta en la misma ciudad se ve铆a: all谩 afuera en la calle, los puestos, toda la gente afuera esperando a los equipos鈥, explica Bernardo.
鈥淓ra una fiesta, era un fiest贸n. Se hac铆a aqu铆 alrededor todo un tema de convivencia de vecinas y vecinos, se hac铆a comunidad porque daba identidad鈥, agrega Cerqueda.
Erick Garc铆a es organizador de torneos de f煤tbol amateur para ni帽os y j贸venes. Algunas competencias las ha organizado en el Neza 86 鈥斺, por lo que conoce el estadio, su estado actual y las memorias que guarda. Para 茅l, su mejor recuerdo del estadio es cuando jugaba Toros Neza.
鈥淎h铆 tuvieron su paso jugadores como Antonio 鈥楾urco鈥 Mohamed, Miguel 鈥楶iojo鈥 Herrera, dos de los m谩s emblem谩ticos, con toda esta moda que implementaron y que marc贸 una tendencia en el f煤tbol mexicano (鈥) El mayor recuerdo es sin duda esa tendencia que marc贸 el equipo de Toros Neza鈥, dice Erick.
El inmueble tambi茅n recibi贸 conciertos y eventos masivos, como el de Juan Gabriel en 2004, ampliamente recordado por tratarse de uno de los artistas m谩s importantes en la historia de la m煤sica mexicana. Ese concierto, registros period铆sticos locales de la 茅poca, tuvo una asistencia de unas 42.000 personas.
Sin embargo, el estadio comenz贸 a deteriorarse con el paso de los a帽os.
鈥淒erivado de los temblores, por el nivel de asentamiento que se tuvo, por el tipo de suelo que tenemos que es muy fangoso, pr谩cticamente el 70 % de las tribunas tuvieron un hundimiento, lo que ya no permiti贸 que se siguiera utilizando y entonces es as铆 que se dej贸 pr谩cticamente en el olvido鈥, explica el alcalde.
Actualmente, el estadio pertenece a la Universidad Tecnol贸gica de Nezahualc贸yotl (UTN) y solo alberga algunas actividades deportivas estudiantiles, entrenamientos b谩sicos o torneos amateur como los que organiza Erick en conjunto con la UTN y Protecci贸n Civil. Su cancha bien cuidada y podada como desde hace 20 a帽os lo hace parecer un estadio a煤n con vida.
鈥淧ara nosotros es un poquito triste porque estamos acostumbrados a ver gente, a que haya equipo entrenando, haya jugadores鈥, dice Bernardo. 鈥淢ucha gente, de hecho, no cree que haya actividad aqu铆. Piensan que de plano est谩 abandonando el estadio鈥, agrega.
Pese a ello, en el marco del Mundial de 2026, autoridades municipales, empresarios y vecinos comenzaron trabajos de limpieza y rehabilitaci贸n parcial del inmueble. El proyecto contempla pintura, luminarias y un museo de sitio donde se expondr谩n fotograf铆as y recuerdos tanto del Mundial 1986 como de la 茅poca de Toros Neza.
Aunque para recuperar completamente el estadio se necesitar铆a una inversi贸n millonaria e incluso reconstruir parte de las tribunas. 鈥淪e requerir铆a que las tribunas se demuelan y se vuelvan a construir鈥, se帽ala el alcalde.
Aun as铆, quienes crecieron alrededor del Neza 86 todav铆a imaginan un futuro distinto para el lugar. 鈥淎 m铆 me encantar铆a ver un gran estadio muy bien cuidado鈥, dice Cerqueda.
Mientras tanto, el Neza 86 sigue sobreviviendo entre el abandono, la nostalgia y las historias de quienes alguna vez vieron al mundo llegar hasta Ciudad Nezahualc贸yotl.
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