Este jueves, la Corte Suprema limit贸 el poder del gobierno federal para desarmar a un consumidor frecuente de marihuana, restringiendo el alcance de una ley promulgada en la d茅cada de 1960 para impedir que los estadounidenses que consumen drogas con regularidad tengan acceso a armas.
En una opini贸n un谩nime redactada por el juez Neil Gorsuch, la Corte dictamin贸 que el procesamiento del Gobierno era incompatible con la Segunda Enmienda.
鈥淓n muchos aspectos, este caso es limitado鈥, escribi贸 Gorsuch. 鈥淣o abordamos los intentos de prohibir que los adictos o quienes se encuentran bajo los efectos de las drogas posean armas de fuego. Tampoco abordamos otras leyes preventivas que el Congreso podr铆a adoptar tras determinar que los consumidores de una droga en particular representan un riesgo especial de mal uso de las armas de fuego鈥.
El caso se centr贸 en Ali Danial Hemani, ciudadano estadounidense y pakistan铆, quien fue acusado en 2023 de un solo cargo por violar la ley federal contra las armas y las drogas. Aunque el Departamento de Justicia acus贸 a Hemani de numerosos delitos 鈥攖r谩fico de drogas, consumo de coca铆na y simpat铆a por Ir谩n鈥, su acusaci贸n formal se produjo tras un registro del FBI en la casa de su familia, donde se encontraron una pistola Glock de 9 mm y 60 gramos de marihuana.
鈥淣o cuestionamos que, en ocasiones, el uso ilegal de marihuana (o cualquier otra sustancia controlada) por parte de un individuo pueda convertirlo en un peligro para los dem谩s鈥, escribi贸 el tribunal. 鈥淧ero, una vez m谩s, el gobierno niega la necesidad de demostrar algo as铆 en este caso. En cambio, nos pide que concluyamos que cualquiera que consuma marihuana con regularidad es categ贸ricamente violento y peligroso sin ninguna otra prueba鈥.
Y eso, seg煤n Gorsuch, era ir demasiado lejos.
El recurso estaba condicionado por factores que trascend铆an las circunstancias particulares de Hemani, incluida la tendencia reciente de la Corte Suprema 鈥攄e mayor铆a conservadora鈥 a evaluar las leyes sobre armas teniendo en cuenta la perspectiva hist贸rica. Asimismo, el caso lleg贸 al alto tribunal en un momento de cambio generalizado en la percepci贸n sobre el consumo de marihuana: cerca de la mitad de los estados de EE.UU. han legalizado la posesi贸n de peque帽as cantidades para uso recreativo, y una proporci贸n a煤n mayor permite su uso con fines medicinales.
鈥淓l tribunal parece haberse esforzado por evitar pronunciarse sobre cuestiones de mayor calado, como la constitucionalidad de penalizar la posesi贸n de armas por parte de personas adictas a las drogas, de individuos que se encuentran bajo los efectos de sustancias o en otras situaciones en las que el acusado no representa un peligro evidente鈥, se帽al贸 Steve Vladeck, analista de la Corte Suprema para CNN y profesor del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown. 鈥淪in embargo, es solo cuesti贸n de tiempo que estas cuestiones vuelvan a plantearse ante el tribunal en casos en los que a los magistrados les resultar谩 m谩s dif铆cil eludir una decisi贸n鈥.
La administraci贸n Trump, que ha manifestado un firme apoyo a la Segunda Enmienda, defendi贸 la ley federal en este caso, argumentando que las armas y las drogas constituyen una combinaci贸n peligrosa. El Departamento de Justicia afirm贸 que unas 300 personas son acusadas anualmente de violar esta ley. Una condena puede acarrear una pena de prisi贸n de hasta 15 a帽os.
Durante los alegatos orales celebrados en marzo, qued贸 patente que tanto los magistrados conservadores como los progresistas albergaban dudas sobre el alcance de la acusaci贸n fiscal. La magistrada Amy Coney Barrett, nombrada por Trump, plante贸 si la ley se aplicar铆a a una persona que consumiera Ambien sin receta m茅dica, un supuesto hipot茅tico que puso de relieve la amplitud de la normativa.
Un elemento que a帽adi贸 un matiz pol铆tico al asunto fue el hecho de que Hunter Biden, hijo del presidente Joe Biden, fuera condenado en 2024 por infringir la misma ley, aunque en su caso el delito estaba relacionado con su adicci贸n al crack. Posteriormente, el presidente Biden le concedi贸 el indulto.
El caso brind贸 a la Corte Suprema una nueva oportunidad para revisar su hist贸rica sentencia de 2022 en el caso 鈥淣YSRPA contra Bruen鈥, la cual facilit贸 a los ciudadanos estadounidenses el porte de armas cortas en p煤blico y estableci贸 que, para superar un recurso basado en la Segunda Enmienda, las prohibiciones sobre armas deb铆an guardar alguna relaci贸n con las leyes vigentes en la 茅poca fundacional de Estados Unidos. Posteriormente, el tribunal aclar贸 dicho criterio hist贸rico en una decisi贸n emitida dos a帽os m谩s tarde, ratificando una ley que proh铆be poseer armas de fuego a las personas sujetas a 贸rdenes de restricci贸n por violencia dom茅stica, siempre que se haya determinado que representan una amenaza cre铆ble para la seguridad.
As铆, el caso de Hemani suscit贸 un debate confuso sobre las prohibiciones de armas de la 茅poca colonial relacionadas con la embriaguez en p煤blico. La administraci贸n Trump argument贸 que tales leyes permit铆an hist贸ricamente a los gobiernos desarmar a personas que se encontraban frecuentemente en estado de ebriedad. Sin embargo, los abogados de Hemani y una coalici贸n de grupos a favor del acceso a la marihuana sostuvieron que dichas leyes hist贸ricas no eran equiparables, ya que restring铆an el uso de armas de fuego 煤nicamente a personas que se encontraban bajo los efectos del alcohol en ese momento.
La Ley de Control de Armas de 1968, promulgada en parte como respuesta a los asesinatos de Robert F. Kennedy y Martin Luther King Jr., estableci贸 categor铆as de personas a las que el gobierno federal pod铆a desarmar, incluidas aquellas condenadas por delitos graves o expulsadas de las fuerzas armadas con deshonor. El texto de la disposici贸n relativa a las drogas abarca tanto a las personas adictas a sustancias como a aquellaos consideradas 鈥渃onsumidores ilegales鈥.
Al menos 43 estados cuentan con leyes similares que restringen el acceso a armas de fuego para los consumidores de drogas. No obstante, los detractores se帽alaron que la mayor铆a de estas leyes definen a las personas sujetas a desarme como consumidores 鈥渉abituales鈥, un t茅rmino que no figura en la normativa federal.
Un tribunal federal de distrito en Texas desestim贸 el cargo contra Hemani, bas谩ndose en el fallo de 2022 del caso 鈥淏ruen鈥. El Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de EE.UU., de tendencia conservadora, ratific贸 dicha decisi贸n; en un fallo breve, sostuvo que los antecedentes hist贸ricos solo reflejan leyes que prohib铆an armas a estadounidenses que se encontraban bajo los efectos del alcohol o las drogas en el momento de su detenci贸n. La administraci贸n Trump apel贸 ante la Corte Suprema el a帽o pasado.
鈥淓l tribunal ha enviado un mensaje contundente: el gobierno no puede criminalizar la conducta de un gran n煤mero de personas bas谩ndose en suposiciones categ贸ricas e infundadas sobre su peligrosidad鈥, afirm贸 Cecillia Wang, directora jur铆dica de la Uni贸n Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), organizaci贸n que form贸 parte del equipo legal que represent贸 a Hemani.
鈥淒ado que casi la mitad de los estadounidenses declara haber consumido marihuana en alg煤n momento de su vida, este fallo protege los derechos de millones de personas y limita la capacidad del gobierno para imponer sanciones arbitrarias y discriminatorias鈥, se帽al贸.
Esta noticia fue actualizada.
The-CNN-Wire
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